Comunicación médico-paciente

El médico responsable en consulta: ¿cómo hablar con un paciente que también es médico?

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TL;DR: Si atiendes a otro médico, no des por hecho que conoce su caso ni que no necesita explicaciones. Pregúntale cuántos detalles quiere recibir, explícale el plan y mantén los límites habituales de la consulta. Un estudio cualitativo señala dificultades relacionadas con los roles, pero no establece con qué frecuencia se producen.

¿Cómo ayuda Empatyzer a hablar con un paciente que es médico?

«Sobre mí» ayuda al médico responsable a reconocer la tensión que le genera la condición profesional de su colega, y Em, a preparar una pregunta sobre el nivel de detalle que prefiere.

Funciones que pueden ayudarte:

  • Sobre mí: En «Sobre mí» examina su propia incomodidad y, con Em, practica una pregunta inicial sobre la información que necesita el paciente.
  • Hablar con Em sobre uno mismo: Con Em puede practicar una pregunta breve sobre cuántas explicaciones necesita el paciente.
  • Microlecciones: Pueden ayudar a comprobar la comprensión incluso entre especialistas.

Dos roles en una misma conversación

Cuando entra en consulta un colega, durante un momento ambos pueden hablar más como médicos que como profesional responsable y paciente. En un estudio cualitativo, 21 médicos que atendían a otros médicos describieron precisamente cómo negociaban esos roles; las entrevistas no indican, sin embargo, con qué frecuencia surgen esas dificultades. Por eso, en vez de adivinar qué necesita esa persona, conviene preguntarle cuántos detalles quiere recibir hoy. Sus conocimientos médicos pueden facilitar la conversación, pero no significan que conozca su propio caso mejor que quien la atiende. En esta consulta tiene derecho a preguntar, pedir aclaraciones y recibir un plan claro, aunque habitualmente sea ella quien se lo explique a otras personas. Empezar así permite definir los roles sin restar valor a sus competencias.

El riesgo de dar cosas por sabidas

Compartir vocabulario invita a pasar directamente del diagnóstico a las recomendaciones. Pero decir «Usted ya lo sabe» puede cerrar la conversación sobre los síntomas, las posibles opciones y lo que le importa al paciente. Al inicio de la consulta se le puede preguntar si prefiere conocer todo el razonamiento o empezar por las opciones y los próximos pasos. También conviene averiguar si se siente cómodo con la terminología técnica. Sea cual sea su respuesta, hay que explicar los elementos básicos del plan y comprobar cómo los ha entendido. No debe darse por supuesto que acepta la actuación propuesta solo porque es médico. Su formación no sustituye una conversación sobre esta decisión concreta ni sobre lo que significa para él.

La presión de dar un trato especial

La condición profesional del paciente puede llevar a tratar su petición de forma distinta a una petición similar de otra persona. En ese caso, conviene distinguir entre preferencias legítimas, como la forma de conversar, y la expectativa de acortar el proceso habitual. El médico responsable puede explicar con claridad qué criterios guían su decisión y qué necesita determinar antes de proponer el siguiente paso. No debe prometer un resultado concreto por la profesión del paciente. La relación entre colegas tampoco elimina el derecho a decir «no lo sé» cuando faltan datos. Unos límites claros dejan espacio para las preguntas del paciente y, al mismo tiempo, permiten tomar decisiones clínicas sin supeditarlas a su condición profesional. Esto también importa cuando ambos se conocen del trabajo.

El derecho a no saber

Un médico que es paciente también puede no entender una explicación o temer que su pregunta parezca demasiado básica. No conviene poner a prueba sus conocimientos insinuando que, como especialista, ya debería saber la respuesta. Es mejor invitarlo a señalar qué necesita que se aclare y explicar, sin apelar a su especialidad, los límites del conocimiento actual: qué se sabe con certeza, qué hay que comprobar y cuándo podrá haber una respuesta. Una revisión sobre la comunicación de la incertidumbre diagnóstica se refiere a la relación médico-paciente en general, no exclusivamente a pacientes que son médicos. Aquí sirve como referencia para hablar con honestidad de la incertidumbre. Esa conversación debe ir acompañada de un plan de actuación, no sustituir la decisión clínica.

La privacidad en el lugar de trabajo

Si el médico responsable y el paciente trabajan en el mismo centro, la frontera entre la información clínica y las noticias sobre un colega puede parecer menos clara. Por eso es aún más importante acordar dónde se hablará y quién necesita realmente acceder a la información sobre la visita y a la documentación clínica. No se debe transmitir información a través de una red informal de conocidos solo porque todos se conozcan. También es útil preguntar al paciente qué canal de contacto prefiere para los asuntos pendientes. Así no tendrá que dar explicaciones ante sus compañeros. La conversación se mantiene dentro de la atención sanitaria, en lugar de trasladarse a las relaciones laborales cotidianas. La profesión del paciente no reduce la necesidad de establecer estos límites de forma consciente.

Una decisión compartida

Una decisión compartida exige algo más que confirmar rápidamente que el paciente conoce los tratamientos disponibles. El médico responsable debe presentar las posibles opciones y explicar qué implican sus riesgos para esa persona en particular. Después conviene preguntarle por sus objetivos, sus valores y su disposición real a iniciar el tratamiento. Un médico que es paciente puede conocer las opiniones de sus compañeros, pero estas no deben sustituir sus propias preferencias. La pregunta «¿Qué opción se ajusta mejor a lo que le importa ahora?» devuelve el foco al paciente. También ayuda a distinguir la valoración profesional de una opción de la elección con la que esa persona tendrá que vivir fuera de la consulta. Ser médico no le quita el derecho a reflexionar, tener dudas o hacer preguntas antes de decidir.

El cierre de la consulta

Al final de la consulta conviene resumir el plan acordado, la fecha de revisión y la forma de contacto, además de indicar qué cambios en su estado requieren consultar antes. Después hay que dejar espacio para preguntar qué sigue sin estar claro. Un paciente que es médico debe salir sabiendo cuál es el siguiente paso, como cualquier otro paciente; entenderse entre profesionales no confirma que todo haya quedado acordado. El estudio cualitativo de 21 médicos que atendían a otros médicos ayuda a reconocer las tensiones relacionadas con el rol y la condición profesional, pero no permite predecir cómo actuará la persona que tenemos delante. Por eso, el cierre de la visita debe basarse en sus respuestas, no en suponer que un colega completará por su cuenta lo que falte del plan.

Que el paciente tenga conocimientos médicos no exime de explicarle el plan. Conviene preguntarle qué información necesita, hablar de la incertidumbre y cerrar la consulta con los próximos pasos bien definidos.

Empatyzer en la conversación con un paciente que es médico

Antes de atender a otro médico, el profesional responsable puede preguntarse si una explicación completa sonará condescendiente o si una breve será insuficiente. En «Sobre mí» puede examinar su propia incomodidad y la tensión que le genera la condición profesional del paciente, en vez de dejar que esa tensión acorte la conversación sin darse cuenta. Después puede practicar con Em una pregunta inicial, por ejemplo, si el paciente prefiere conocer primero los posibles pasos o también el razonamiento detallado. Em puede ayudarle a preparar una intervención breve que reconozca los conocimientos del colega, pero le deje libertad para preguntar y ocupar el lugar de paciente. Las microlecciones, por su parte, pueden reforzar el hábito de comprobar la comprensión incluso entre especialistas. Es una preparación para una conversación concreta, no una forma de adivinar lo que necesita el paciente: habrá que preguntarle en consulta cuánto desea que se le explique y tener en cuenta su respuesta durante el resto de la visita.

Fuentes

  1. Avinger, A. M., McClary, T., Dixon, M., Pentz, R. D. (2022). Evaluation of Standard-of-Care Practices Among Physicians Who Treat Other Physicians. JAMA Network Open, 5(10), e2236914. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2022.36914 10.1001/jamanetworkopen.2022.36914
  2. Dahm, M. R., Cattanach, W., Williams, M., Basseal, J. M., Gleason, K., & Crock, C. (2023). Communication of Diagnostic Uncertainty in Primary Care and Its Impact on Patient Experience: an Integrative Systematic Review. Journal of General Internal Medicine, 38(3), 738–754. https://doi.org/10.1007/s11606-022-07768-y 10.1007/s11606-022-07768-y