“Sé cómo funciona la métrica” — cuando demasiado contexto estorba

Amira enseña un gráfico a Tomasz y señala un pico concreto.

— Tomasz, ¿qué está provocando exactamente este salto de aquí?
— Vale. Empecemos por lo que mide realmente esta métrica…

Al cabo de un momento, Amira lo interrumpe:

— Sé cómo funciona la métrica. Solo te pregunto por el supuesto de este punto.

Tomasz intenta no dejar nada fuera. Amira oye que alguien acaba de asumir que no conoce los fundamentos de su propio trabajo.

¿Qué te aporta Empatyzer?

Los guiones prefabricados rara vez funcionan porque cada empleado tiene motivadores y sensibilidades distintas. El sistema ofrece más que una formación estándar en comunicación interna, basándose en un diagnóstico individual del equipo y del líder. Em sugiere argumentos concretos teniendo en cuenta el contexto y el perfil de personalidad del interlocutor. Así, la gestión es más precisa y las personas sienten que sus necesidades son tenidas en cuenta.

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Qué pasó realmente

Tomasz quiere ser preciso y evitar dar a Amira una respuesta que no pueda seguir porque le falte una pieza de contexto. Por eso empieza desde los principios básicos. Pero Amira pregunta por una laguna concreta y ya entiende todo lo que la rodea. Para ella, la explicación completa no es ayuda adicional. Lleva un mensaje extra: “Tomasz supone que no conozco lo básico”. Por eso el detalle puede sentirse condescendiente incluso cuando quien habla no tiene ninguna intención de tratar a la otra persona por encima del hombro. El problema no es la longitud de la explicación en sí, sino una mala estimación del punto de partida del interlocutor.

Qué dice la investigación

La comunicación funciona mejor cuando quien habla estima correctamente qué sabe ya la otra persona y qué necesita todavía. Nos equivocamos en ambas direcciones. A veces asumimos demasiado conocimiento compartido porque resulta difícil dejar de lado lo que nosotros mismos sabemos, fenómeno llamado maldición del conocimiento (Birch et al., 2017). Otras veces explicamos material que el receptor ya entiende, lo que puede sentirse como un cuestionamiento de su competencia. La investigación sobre explicaciones no solicitadas y condescendientes en el trabajo, incluidos estudios sobre mansplaining, muestra reacciones negativas cuando una explicación no se ha pedido, cubre material que la persona ya conoce y se ofrece de forma que implica menor competencia (Smith et al., 2023). El mecanismo de esta escena no trata del género en sí. El núcleo es una suposición equivocada sobre lo que sabe la otra persona.

Cómo abordarlo

Calibra el punto de partida con una sola pregunta: “¿Quieres toda la cadena o solo esta parte?”, “¿Dónde exactamente te has atascado?” o “¿Puedo empezar por los supuestos o eso ya lo tienes?”. Quien escucha también puede ayudar: “Lo básico lo tengo; enséñame solo de dónde sale este paso”. La regla general es: una buena explicación no empieza por todo lo que tú eres capaz de explicar; empieza por lo que la otra persona necesita realmente para dar el siguiente paso.

Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em

Empatyzer puede ayudar a Tomasz y Amira a ver que no existe una única longitud correcta para una “explicación completa”. El perfil de Tomasz puede favorecer construir desde los principios básicos y comprobar cada supuesto, mientras Amira puede querer solo la pieza concreta que falta y escuchar una vuelta a lo básico como “asumo que no sabes esto”. Antes de la conversación, Em puede sugerir una pregunta de calibración: “¿Quieres toda la cadena o solo el paso cuatro?”. Tomasz conserva su precisión y Amira gana control sobre el nivel de detalle. En equipos cognitivamente diversos, ese pequeño hábito ahorra tiempo y protege relaciones. Las microlecciones refuerzan que respetar el conocimiento de otra persona no significa explicar siempre menos, sino comprobar dónde necesita empezar realmente la explicación.

Fuentes e investigación

  1. Susan A. J. Birch; Patricia E. Brosseau-Liard; Taeh Haddock; Siba E. Ghrear (2017). A ‘curse of knowledge’ in the absence of knowledge?. Cognition, 166, 447-458. https://doi.org/10.1016/j.cognition.2017.04.015 DOI: 10.1016/j.cognition.2017.04.015
  2. Chelsie J. Smith; Linda Schweitzer; Katarina Lauch; Ashlyn Bird (2024). ‘Well, actually’: investigating mansplaining in the modern workplace. Journal of Management & Organization, 30(6), 1790-1808. https://doi.org/10.1017/jmo.2022.81 DOI: 10.1017/jmo.2022.81

Autor: Empatyzer

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