“¿Otra vez preguntando?” — feedback frecuente o falta de autonomía
En la mesa de Jonas. Olek vuelve a pedirle una comprobación rápida de que su trabajo avanza en la dirección correcta.
— ¿Tienes un minuto? ¿Puedes decirme si voy bien encaminado?
— Claro.
— ¿Y ahora?
— Olek, ¿no confías en tu propio criterio?
Olek utiliza el feedback frecuente para aprender más rápido. Jonas empieza a interpretar esa misma frecuencia como falta de autonomía.
¿Qué te aporta Empatyzer?
Cada conversación sobre feedback o delegación de tareas puede transcurrir con más calma gracias a recomendaciones ajustadas al perfil de ambas partes. Em no evalúa competencias: sugiere soluciones en tiempo real. Así es la formación práctica en comunicación interpersonal, que reduce de forma tangible los roces en el equipo.
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Olek vuelve varias veces a Jonas para una comprobación rápida. Para Olek es una forma eficiente de aprender: prefiere corregir el rumbo después de una hora que descubrir al final del día que ha dedicado muchas horas a ir en dirección equivocada. Jonas ve la otra cara. Cada nueva pregunta puede parecer que Olek está entregando la responsabilidad de juzgar a la persona con más experiencia. Jonas empieza a sospechar que Olek no confía en sí mismo. Solo cuando Olek explica por qué consulta con tanta frecuencia queda claro que ambos valoran la autonomía; simplemente tienen ideas distintas sobre cuánto feedback externo conviene utilizar para llegar hasta ella.
Qué dice la investigación
Las personas no tienen que esperar pasivamente el feedback. Pueden buscarlo activamente para reducir incertidumbre, comprobar el progreso y aprender más rápido, un proceso conocido como feedback seeking (Ashford & Cummings, 1983). Investigaciones posteriores muestran que esta estrategia aporta beneficios informativos, pero también puede tener costes sociales: las personas pueden temer que preguntar demasiado las haga parecer menos competentes (Ashford, De Stobbeleir & Nujella, 2016). Por tanto, la conducta de Olek no demuestra dependencia por sí sola y la preocupación de Jonas tampoco es del todo irracional. La pregunta útil es si el feedback ayuda a Olek a mejorar su propio juicio o si poco a poco lo está sustituyendo.
Cómo abordarlo
Un buen compromiso consiste en mejorar la calidad de las preguntas y acordar un ritmo. Olek puede llegar con una opinión propia: “Yo elegiría la opción B por dos razones. Veo un riesgo. ¿Puedes comprobar si se me escapa algo?”. Jonas ve entonces el razonamiento, no solo una petición de veredicto. Si las interrupciones constantes tienen coste, las preguntas pueden acumularse para una breve revisión diaria. La regla general es: el feedback apoya mejor la autonomía cuando calibra el criterio propio de una persona en lugar de sustituirlo.
Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em
Empatyzer puede ayudar a Olek y Jonas a ver que las peticiones frecuentes de feedback cumplen funciones distintas para cada uno. Olek utiliza consultas rápidas para aprender y corregir rumbo; Jonas puede interpretarlas como prueba de que Olek no confía en su propio criterio. El diagnóstico y la comparación de perfiles permiten a Em nombrar el desajuste sin convertir a ninguno en “el problema”. Antes de trabajar juntos, Em puede proponer un ritmo claro: por ejemplo, una comprobación después del primer intento y después trabajo autónomo hasta un hito acordado. Olek sigue obteniendo la información que necesita para aprender rápido y Jonas deja de verse arrastrado a microcomprobaciones constantes. A nivel de equipo, Empatyzer puede mostrar si este patrón aparece sobre todo en personas que necesitan calibración rápida. Las microlecciones refuerzan la idea de que un buen feedback debe aumentar la autonomía, no convertirse en su sustituto.
Fuentes e investigación
- Susan J. Ashford; Katleen De Stobbeleir; Mrudula Nujella (2016). To Seek or Not to Seek: Is That the Only Question? Recent Developments in Feedback-Seeking Literature. Annual Review of Organizational Psychology and Organizational Behavior, 3, 213-239. https://doi.org/10.1146/annurev-orgpsych-041015-062314 DOI: 10.1146/annurev-orgpsych-041015-062314
- Susan J. Ashford; Larry L. Cummings (1983). Feedback as an individual resource: Personal strategies of creating information. Organizational Behavior and Human Performance, 32(3), 370-398. https://doi.org/10.1016/0030-5073(83)90156-3 DOI: 10.1016/0030-5073(83)90156-3
Autor: Empatyzer
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