Comunicación médico-paciente

Para el responsable de urgencias: ¿quién habla con la familia durante la reanimación?

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TL;DR: El responsable de urgencias hospitalarias debe decidir antes de una situación crítica quién ofrecerá a los familiares la posibilidad de elegir y les explicará lo que sucede sin apartar al equipo del paciente. Un estudio francés prehospitalario examinó los síntomas psicológicos de los familiares, pero sus resultados no pueden trasladarse automáticamente a urgencias.

¿Cómo ayuda Empatyzer a preparar la conversación con la familia durante una reanimación?

Em, en el modo de equipo, ayuda a acordar de antemano el reparto de funciones, mientras que las microlecciones ayudan a explicar la situación con claridad.

Funciones que te ayudarán:

  • Conversación con Em sobre uno mismo: Ayuda a preparar con Em un mensaje sencillo sobre la posible presencia de los familiares y quién hablará con ellos.
  • Conversación con Em sobre el equipo: El modo de equipo ayuda a repartir las funciones antes de una situación similar.
  • Microlecciones: Pueden ayudar a explicar la situación a los familiares del paciente con serenidad y claridad.

Qué muestra el estudio

Un estudio francés aleatorizado incluyó a 570 familiares durante reanimaciones prehospitalarias. Sus resultados abordaron, entre otras cuestiones, los síntomas psicológicos de los allegados, pero no describen simplemente la entrada de la familia en cualquier lugar donde se intenta salvar una vida. En el contexto estudiado había una persona encargada de acompañar a la familia, por lo que hablar con ella formaba parte de la organización de la intervención. Es una distinción importante para quien dirige urgencias: un resultado obtenido fuera del hospital no indica qué efecto tendrá una propuesta similar en una sala hospitalaria. Las diferencias de espacio, personal y desarrollo de la intervención exigen evaluar por separado las posibilidades del centro. El estudio justifica prestar atención al tema, no prometer que todas las familias obtendrán el mismo beneficio.

Ofrecer la posibilidad de elegir

Ofrecer la posibilidad de estar presentes empieza por dar a elegir, no por suponer que los familiares deben entrar o quedarse fuera de la sala. Conviene explicar brevemente qué pueden ver durante la reanimación, quién los acompañará y que pueden salir en cualquier momento. Rechazar la invitación no significa que no les importe el paciente; del mismo modo, aceptarla no los obliga a quedarse hasta el final. Quien haga la propuesta debe indicarles un lugar desde el que puedan observar sin dificultar el trabajo del equipo. Si no se dan esas condiciones, hay que explicarlo con claridad. Así, los familiares deciden con información comprensible, mientras que la seguridad del paciente y de las personas presentes marca el límite de la propuesta.

Una persona junto a la familia

Mientras el equipo atiende al paciente, una persona designada puede mantener el contacto con la familia, en lugar de asignar esa tarea a quienes realizan las maniobras. Debe poder explicar brevemente lo que se hace y responder preguntas, y la organización debe prever quién la sustituirá si tiene que ausentarse. Comunica a los familiares lo que se sabe en ese momento, sin prometer un resultado concreto. Les informa de los cambios importantes y les pregunta si necesitan hacer una pausa o salir. Al terminar la reanimación, acuerda cuándo podrán seguir hablando y con quién. Este reparto de funciones no elimina la incertidumbre de la familia, pero permite mantenerla informada sin apartar al equipo del paciente.

La comunicación durante la reanimación

Durante la reanimación, los familiares necesitan breves actualizaciones, no una descripción detallada de cada maniobra. La persona que los acompaña puede explicar con palabras sencillas qué está ocurriendo y qué intenta hacer el equipo, distinguiendo lo que se sabe de lo que aún se desconoce. Si surge una pregunta que no puede responder de inmediato, conviene reconocerla y decir que volverá a ella, en vez de aventurar una respuesta. Tampoco debe prometerse un resultado de la reanimación que nadie puede prever. La conversación ha de respetar la privacidad del paciente y no interferir en la intervención. Las frases claras y la disposición a responder más adelante ayudan a mantener el contacto, aunque el personal esté centrado en salvarle la vida.

Cuándo hay que cambiar el plan

Puede ser necesario cambiar el plan de presencia de la familia en mitad de la intervención. Si el espacio está saturado, surge un peligro o el equipo no puede actuar con seguridad en presencia de los familiares, la prioridad sigue siendo la intervención que salva la vida. No hay que presentar la salida de la sala como un castigo ni como una retirada del apoyo. Es mejor indicar un lugar seguro cercano y explicar quién volverá para informarles y dónde podrán encontrarse. Es importante que el contacto no se interrumpa con el cambio de lugar. La persona que acompaña a la familia puede explicar brevemente el motivo de la decisión, sin entrar en detalles que entorpezcan el trabajo. Así quedan claros los límites de la presencia y los familiares saben qué pueden esperar después.

Después de la reanimación

Al terminar la intervención, la familia necesita un resumen de lo ocurrido, tiempo para hacer preguntas e información sobre los siguientes pasos, haya presenciado o no la reanimación. Conviene preguntar por sus necesidades urgentes, acordar el próximo contacto y valorar el acceso a más ayuda. La importancia de mantener la comunicación recibe apoyo de una revisión de 26 estudios sobre las experiencias de pacientes y familiares tras la comunicación de un acontecimiento difícil: destaca el valor de la comunicación oportuna, el apoyo y la participación de las personas afectadas. Sin embargo, trata de una situación distinta de la presencia durante la reanimación. Como en ella predominaron los estudios cualitativos, no confirma que exista un único guion de conversación óptimo. Más bien recuerda que no se debe dejar a la familia sola con información poco clara.

Adaptación al centro

Antes de empezar a ofrecer a las familias la posibilidad de presenciar una reanimación, el centro debe evaluar el espacio, la dotación de personal y la preparación de quien las acompañará. Hacen falta criterios para determinar cuándo es posible ofrecer esa opción y una persona que pueda asumir la función si cambia el personal disponible. También conviene establecer cómo transmitir a quien tome el relevo lo que la familia ya ha oído y qué preguntas tiene pendientes, para no empezar la conversación desde cero. Tras implantar el plan, se pueden observar las experiencias de las familias y comprobar si es posible mantener el contacto sin interferir en el trabajo del equipo. No se deben prometer los resultados del estudio francés aleatorizado: se realizó en reanimaciones prehospitalarias, no en urgencias hospitalarias. El plan de cada centro debe ajustarse a sus posibilidades.

La presencia de la familia durante una reanimación requiere una elección, un lugar seguro y alguien que explique la situación. Los resultados de un estudio francés realizado en el ámbito prehospitalario no deben trasladarse automáticamente a urgencias.

Empatyzer para preparar la conversación con la familia durante una reanimación

El equipo de reanimación puede utilizar Empatyzer antes de una situación crítica, cuando aún hay tiempo para preparar el contacto con la familia. Al hablar con Em sobre sí misma, la persona que acompañará a los familiares puede preparar un mensaje sencillo: si podrán estar presentes, quién los acompañará y cómo pueden decidir marcharse durante la reanimación. La conversación con Em en el modo de equipo ayuda a repartir las funciones de antemano, incluida la de asumir el contacto cuando la persona designada no esté disponible. Em también puede ayudar a formular frases breves y claras que expliquen las actuaciones sucesivas sin prometer un resultado. Las microlecciones ayudan a preparar una explicación serena para los familiares. Se trata de preparar la comunicación, no de sustituir las decisiones del equipo sobre la seguridad, el lugar reservado a la familia o el desarrollo de la reanimación. Por eso, conviene tomar las frases preparadas como punto de partida y adaptarlas a lo que el personal sepa realmente en ese momento.

Fuentes

  1. Rathnayake, D., Sasame, A., Radomska, A., Ní Shé, É., McAuliffe, E., & De Brún, A. (2025). What can we learn from patient and family experiences of open disclosure and how they have been evaluated? A systematic review. BMC Health Services Research, 25, 238. https://doi.org/10.1186/s12913-025-12388-3 10.1186/s12913-025-12388-3
  2. Jabre, P., Belpomme, V., Azoulay, E., Jacob, L., Bertrand, L., Lapostolle, F., et al. (2013). Family Presence during Cardiopulmonary Resuscitation. New England Journal of Medicine, 368(11), 1008-1018. https://doi.org/10.1056/nejmoa1203366 10.1056/nejmoa1203366