“¿Zofia o señora directora?” — nombres, cargos y respeto profesional

En el despacho de Zofia, con Marek presente. Nia entra y se dirige directamente a su responsable.

— Zofia, ¿tienes dos minutos?

Cuando Nia sale, Marek pregunta sorprendido:

— ¿No te da cosa hablarle así? Yo la llamo “señora directora”.
— No creo que el respeto dependa de un cargo.

Para Nia, usar el nombre no reduce la jerarquía. Para Marek, la forma de dirigirse a alguien forma parte de la propia jerarquía.

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Qué pasó realmente

Nia llama a Zofia por su nombre y no siente que eso rebaje su posición. Marek utiliza el cargo porque, para él, las formas de tratamiento forman parte del orden profesional. Al principio parece una diferencia pequeña y puramente lingüística, pero después se ve que las palabras se apoyan en un mapa más amplio: a Marek le cuesta más cuestionar una decisión de su responsable porque la distancia entre jefatura y empleado tiene para él más peso. Nia separa el respeto de la distancia formal. Marek los vincula en parte. La discusión sobre el tratamiento es, por tanto, la señal visible de una diferencia más profunda sobre la jerarquía, no una simple cuestión de gusto lingüístico.

Qué dice la investigación

El lenguaje se ha utilizado desde hace mucho para marcar tanto poder como cercanía. Los trabajos clásicos sobre las formas de tratamiento mostraron que pronombres y títulos pueden comunicar poder, pero también solidaridad (Brown & Gilman, 1960). En investigación organizacional, una cuestión relacionada es cuánta distancia consideran natural las personas entre distintos niveles jerárquicos, algo que suele estudiarse como distancia de poder. La investigación sobre la voz del empleado muestra que la jerarquía influye de forma importante en la disposición a expresar desacuerdos, problemas e ideas a personas situadas por encima en la organización (Pfrombeck et al., 2022). Aun así, sería un error concluir a partir de un título que alguien “tiene alta distancia de poder”. En esta escena, la forma de tratamiento es una pista que merece explorarse, no una prueba psicológica.

Cómo abordarlo

Ayuda separar dos preguntas: cómo nos dirigimos unos a otros y qué reglas tenemos para discrepar. Zofia puede decir de forma explícita: “Puedes llamarme Zofia. Si alguien prefiere una forma más formal, también está bien. En cualquier caso, espero que me señales un riesgo cuando no estés de acuerdo conmigo”. Así se evita que la forma de tratamiento se convierta silenciosamente en una regla sobre quién puede cuestionar a quién. La regla general es: acordad cómo queréis dirigiros unos a otros, pero dejad todavía más claro si la jerarquía cambia el derecho a preguntar o a expresar desacuerdo.

Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em

Empatyzer puede mostrar a Nia y Marek que un título profesional significa cosas muy distintas para cada uno. Nia puede considerar normal y colaborativo hablar por el nombre sin cuestionar el papel formal de Zofia; Marek ve el cargo como una señal visible de jerarquía, respeto y orden. El contexto cultural y los perfiles individuales permiten a Em anticipar que el mismo “Zofia” sonará neutral para una persona y excesivamente familiar para otra. En lugar de obligar a todo el mundo a usar un único código, Empatyzer puede ayudar al equipo a acordar qué formas encajan en cada situación y dónde puede respetarse la preferencia individual. Em también puede recordar a los líderes que reducir la distancia formal no hace que automáticamente todo el mundo se sienta más seguro al discrepar. Las microlecciones ayudan a interpretar las formas de tratamiento como códigos culturales y relacionales, no como simples medidas de simpatía, valentía o respeto.

Fuentes e investigación

  1. Julian Pfrombeck; Chloe Levin; Derek D. Rucker; Adam D. Galinsky (2022). The hierarchy of voice framework: The dynamic relationship between employee voice and social hierarchy. Research in Organizational Behavior, 42(Supplement), 100179. https://doi.org/10.1016/j.riob.2022.100179 DOI: 10.1016/j.riob.2022.100179
  2. Roger Brown; Albert Gilman (1960). The Pronouns of Power and Solidarity. Style in Language (Thomas A. Sebeok, ed.), MIT Press, 253-276. https://wals.info/refdb/record/Brown-and-Gilman-1960 Source

Autor: Empatyzer

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