“¿Una frase o toda la historia?” — cuánto contexto hace falta
Primera hora de la mañana, antes de empezar a trabajar. Samuel envía a Anna un correo largo para explicar por qué quizá no pueda venir al día siguiente.
— Anoche tuvimos una situación inesperada en casa y…
— Lo entiendo. ¿Mañana estarás aquí? ¿Sí o no?
Anna quiere el dato que necesita para poder actuar. Samuel siente que el contexto que para él era importante se ha dejado de lado.
¿Qué te aporta Empatyzer?
Los guiones prefabricados rara vez funcionan porque cada empleado tiene motivadores y sensibilidades distintas. El sistema ofrece más que una formación estándar en comunicación interna, basándose en un diagnóstico individual del equipo y del líder. Em sugiere argumentos concretos teniendo en cuenta el contexto y el perfil de personalidad del interlocutor. Así, la gestión es más precisa y las personas sienten que sus necesidades son tenidas en cuenta.
Ver el video en YouTubeQué pasó realmente
Samuel cree que, cuando comunica algo difícil, debe explicar de dónde viene. Para él, un correo largo significa: “Me tomo esto en serio; no te suelto una frase sin ninguna explicación”. Anna necesita otra cosa. Primero quiere saber qué va a pasar: ¿Samuel estará mañana o no? Solo después está dispuesta a leer el porqué. Cuando Anna responde de forma breve, Samuel lo vive como frialdad. Cuando Samuel se extiende, Anna siente que la información clave queda enterrada entre detalles. En realidad no discuten sobre si el contexto importa, sino sobre el orden y la proporción entre la información necesaria para actuar y la información que da sentido a la relación. Sus perfiles encajan bien con esta diferencia: Samuel tiende a construir una imagen más amplia, mientras Anna busca rápido la decisión y sus consecuencias.
Qué dice la investigación
La mayoría de los mensajes en el trabajo hacen dos cosas a la vez: transmiten contenido y dicen algo sobre la relación. Algunas personas ponen más énfasis en explicar toda la lógica; otras, en que el destinatario no tenga que buscar la respuesta entre los detalles. La investigación sobre acomodación comunicativa muestra que ajustamos continuamente la longitud, el tono y el estilo según la persona, la situación y el objetivo (Giles, Edwards & Walther, 2023). No existe una regla científica según la cual “cuanto más corto, mejor” ni otra que diga que “más contexto siempre genera más confianza”. Sí sabemos, en cambio, que cuando un mensaje deja demasiado trabajo interpretativo al receptor aumenta el riesgo de que emisor y destinatario no coincidan en su significado o en su tono (ambigüedad del mensaje; Putnam & Sorenson, 1982; Kruger et al., 2005).
Cómo abordarlo
La solución más sencilla no es elegir entre “una frase” y “toda la historia”, sino poner ambas cosas en un orden útil. Empieza por el estado de la situación: “Mañana no podré venir”. Después añade una frase de contexto y los detalles adicionales que de verdad ayuden. En la otra dirección, Anna puede reconocer lo que Samuel está contando antes de pedir el dato operativo: “Lo entiendo; suena complicado. Solo necesito confirmar una cosa: ¿mañana estarás aquí?”. Ella obtiene rápido la información que necesita y él no siente que su situación haya sido ignorada. La regla general es: en un mensaje importante, da primero la respuesta que permite actuar y después añade todo el contexto que realmente ayude a entenderla.
Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em
Empatyzer puede mostrar a Anna y Samuel que brevedad y contexto no son formas “buenas” y “malas” de comunicarse: cumplen funciones distintas. El diagnóstico puede revelar quién tiende a ir directo a la información necesaria para actuar y quién prefiere situarla dentro de una historia y un contexto relacional más amplios. Al comparar perfiles, Em puede ayudar a Samuel a conservar su necesidad de explicar y, al mismo tiempo, dar a Anna primero la respuesta operativa: “Mañana no podré venir; debajo te explico brevemente por qué y qué he dejado resuelto”. Anna también puede ver que, para otra persona, una pregunta de una sola línea puede sonar como si el contexto importante hubiera sido descartado. Los datos del equipo permiten detectar la misma diferencia a mayor escala, y las microlecciones consolidan un formato simple: primero la respuesta necesaria para actuar; después, tanto contexto como sea realmente útil.
Fuentes e investigación
- Justin Kruger; Nicholas Epley; Jason Parker; Zhi-Wen Ng (2005). Egocentrism over e-mail: Can we communicate as well as we think?. Journal of Personality and Social Psychology, 89(6), 925-936. https://doi.org/10.1037/0022-3514.89.6.925 DOI: 10.1037/0022-3514.89.6.925
- Linda L. Putnam; Ritch L. Sorenson (1982). Equivocal Messages in Organizations. Human Communication Research, 8(2), 114-132. https://doi.org/10.1111/j.1468-2958.1982.tb00659.x DOI: 10.1111/j.1468-2958.1982.tb00659.x
- Howard Giles; America L. Edwards; Joseph B. Walther (2023). Communication accommodation theory: Past accomplishments, current trends, and future prospects. Language Sciences, 99, 101571. https://doi.org/10.1016/j.langsci.2023.101571 DOI: 10.1016/j.langsci.2023.101571
Autor: Empatyzer
Publicado:
Actualizado: