“Puede ser difícil” — cuando un no amable suena a quizá

Planificación de una implementación. Jonas pregunta a Samuel por una fecha. Samuel quiere negarse sin sonar brusco.

— ¿Podemos tenerlo para el viernes?
— Mmm… el viernes puede ser difícil.

Samuel sale de la conversación convencido de haber dicho que no. Jonas anota el viernes en el plan porque ha oído “difícil”, no “imposible”.

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El sistema no es una prueba psicológica ni una herramienta de control, sino un espacio seguro para pulir habilidades. Una buena comunicación interpersonal en el trabajo se basa en adaptar el estilo de expresión al interlocutor. Em, como entrenadora digital, está disponible antes de cada reunión y ayuda a construir relaciones basadas en la confianza.

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Qué pasó realmente

Samuel no quiere dar un “no” tajante y utiliza una fórmula más suave: “El viernes puede ser difícil”. Para él, la situación, el tono y el contexto completan el mensaje. Jonas escucha el significado habitual de las palabras: difícil no significa imposible. Así salen de la misma conversación con dos decisiones distintas. Samuel piensa que ha rechazado la fecha. Jonas piensa que Samuel ha aceptado un plazo exigente. Es un caso clásico en el que la cortesía esconde la información operativa más importante.

Qué dice la investigación

Rechazar una petición es socialmente difícil porque puede poner en riesgo la relación; por eso, en muchas lenguas y contextos, las personas suavizan el rechazo o lo expresan de manera indirecta (refusal strategies; Shishavan & Sharifian, 2016). La investigación intercultural muestra además que el grado de explicitud en los rechazos puede variar y generar malentendidos reales (facework in refusals; Siebold & Busch, 2015). Esto no significa que podamos predecir el estilo de rechazo de una persona por su nacionalidad. Significa que la indirectividad es una estrategia comunicativa real y que no todo el mundo comparte el mismo código para interpretarla.

Cómo abordarlo

En decisiones operativas se puede mantener la cortesía y hacer explícito el resultado: “El viernes no llegamos. El martes es realista”. Si oyes “puede ser difícil” y necesitas una decisión, compruébalo: “¿Eso significa que no, o el viernes sigue siendo posible?”. La regla general es: cuanto más importante es una respuesta sí/no, menos seguro resulta dejar el “no” enteramente en el tono y en lo implícito.

Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em

Empatyzer puede mostrar de antemano a Samuel y Jonas que el mismo rechazo suave equivale para ellos a dos mensajes distintos. La evaluación cultural y de personalidad puede mostrar diferencias en explicitud y en la tendencia a interpretar literalmente las palabras, mientras la comparación de perfiles permite a Em advertir a Samuel de que “el viernes puede ser difícil” difícilmente sonará como un no definitivo para Jonas. Samuel no tiene que cambiar todo su estilo: puede simplemente añadir un núcleo explícito a una forma más suave, “El viernes no llegamos; el martes es realista”. Jonas puede desarrollar el hábito complementario de comprobar si “difícil” expresa un riesgo o una decisión. Si códigos similares se repiten en el equipo, los datos grupales ayudan a nombrarlos. Las microlecciones hacen que la cortesía deje de ocultar la decisión que la otra persona realmente necesita conocer.

Fuentes e investigación

  1. Homa Babai Shishavan; Farzad Sharifian (2016). The refusal speech act in a cross-cultural perspective: A study of Iranian English-language learners and Anglo-Australian speakers. Language & Communication, 47, 75-88. https://doi.org/10.1016/j.langcom.2016.01.001 DOI: 10.1016/j.langcom.2016.01.001
  2. Kathrin Siebold; Hannah Busch (2015). (No) need for clarity – Facework in Spanish and German refusals. Journal of Pragmatics, 75, 53-68. https://doi.org/10.1016/j.pragma.2014.10.006 DOI: 10.1016/j.pragma.2014.10.006

Autor: Empatyzer

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