“Esto no funciona. Hazlo otra vez.” — ¿feedback claro o demasiado duro?
Oficina, trabajando juntos sobre un texto. Jonas mira la pantalla de Maja y señala el problema directamente.
— Maja, esto no funciona. Hazlo otra vez.
Jonas cree que acaba de ahorrarle tiempo y que ha sido perfectamente claro. Maja percibe en la frase mucha más frialdad de la que él pretendía transmitir.
¿Qué te aporta Empatyzer?
Dar y recibir feedback es una de las habilidades más difíciles, y merece la pena aprenderla en un entorno seguro. La entrenadora virtual te permite probar distintos escenarios antes de la conversación real. Es una formación on-demand en comunicación interpersonal que quita peso a las suposiciones y al miedo. Evitas tensiones innecesarias y construyes un clima de respeto.
Ver el video en YouTubeQué pasó realmente
Para Jonas, respetar a la otra persona también significa no hacerle perder el tiempo. Si algo no funciona, lo dice rápido y de forma directa. Para Maja, el respeto incluye también la manera en que se comunica algo difícil. Por eso un seco “esto no funciona” le llega con mucha más dureza de la que Jonas imagina. Cuando los papeles se invierten, Maja suaviza tanto la crítica que Jonas ni siquiera sabe si realmente espera un cambio. Ambos intentan actuar correctamente, pero utilizan definiciones distintas de cortesía. El conflicto, por tanto, no está en la verdad del feedback, sino en la forma de entregarlo.
Qué dice la investigación
En las conversaciones difíciles hacemos dos cosas a la vez: intercambiamos información y protegemos nuestro propio valor social y el de la otra persona. La investigación sobre feedback muestra que la forma en que se comunica respeto influye en cómo se recibe el mensaje (facework; Trees, Kerssen-Griep & Hess, 2009). En los equipos, además, un desacuerdo sobre la tarea puede vivirse como un conflicto interpersonal, sobre todo cuando la confianza es baja (task conflict y relationship conflict; Simons & Peterson, 2000). La investigación no dice que el feedback deba ser siempre suave. Muestra más bien que la forma cambia cómo el destinatario interpreta tanto el contenido como la intención.
Cómo abordarlo
El enfoque más seguro es separar la valoración del trabajo de la valoración de la persona y añadir enseguida una dirección útil: “Esta versión no cumple el requisito X. Cambiemos Y”. No hace falta envolver cada crítica entre cinco elogios, pero sí se puede hacer explícito el respeto: “Te lo digo de forma directa porque quiero resolverlo rápido, no porque te esté juzgando a ti”. Si la otra persona tiende a suavizar mucho los mensajes, merece la pena comprobar el peso de lo que está diciendo: “¿Es una sugerencia o algo que tengo que cambiar?”. La regla general es: claridad y respeto no son opuestos; un buen mensaje puede contener ambos.
Cómo pueden ayudar Empatyzer y Em
Empatyzer puede ayudar a Jonas y Maja a dejar de tratar sus propias reacciones como prueba de que la otra persona “se comunica mal”. El diagnóstico hace visibles diferencias en el grado de comunicación directa, la sensibilidad al tono y la forma de abordar el conflicto; comparar los perfiles convierte esas diferencias en un riesgo concreto entre dos personas. Jonas puede infravalorar el coste relacional de su concisión, mientras Maja puede suavizar la crítica hasta hacer desaparecer su importancia. Antes de una conversación, Em no necesita imponer a nadie un lenguaje corporativo artificial: puede ayudar a Jonas a mantener la claridad añadiendo una dirección y una señal de respeto, y ayudar a Maja a decir de forma explícita si está haciendo una sugerencia o pidiendo un cambio. Los datos de equipo muestran si el mismo choque de estilos se repite en otros lugares, mientras las microlecciones consolidan un estándar muy práctico: el feedback puede ser breve, inequívoco y, al mismo tiempo, seguro para la relación.
Fuentes e investigación
- April R. Trees; Jeff Kerssen-Griep; Jon A. Hess (2009). Earning Influence by Communicating Respect: Facework's Contributions to Effective Instructional Feedback. Communication Education, 58(3), 397-416. https://doi.org/10.1080/03634520802613419 DOI: 10.1080/03634520802613419
- Tony L. Simons; Randall S. Peterson (2000). Task conflict and relationship conflict in top management teams: the pivotal role of intragroup trust. Journal of Applied Psychology, 85(1), 102-111. https://doi.org/10.1037/0021-9010.85.1.102 DOI: 10.1037/0021-9010.85.1.102
Autor: Empatyzer
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